Estamos de celebración: 21 de enero “Día de la Mediación”

La Unión Europea reconoce el papel de nuevos servicios para la solución de los conflictos, así el Consejo Europeo instó a los Estados miembros a que instauraran procedimientos alternativos de carácter extra judicial, para resolver las controversias.

En estos procedimientos se encuadra la Mediación como sistema que ofrece una alternativa más a la vía judicial para la resolución y gestión de conflictos. Los ciudadanos tenemos además a nuestra disposición una fórmula y un instrumento para una adecuada resolución de litigios y no solamente el acceso al sistema judicial.

Así, en la propuesta de Directiva del Parlamento Europeo y del Consejo sobre ciertos aspectos de la mediación en asuntos civiles y mercantiles en el punto 1.1.3 “La utilidad de ampliar el recurso a la mediación la constituyen esencialmente las ventajas del propio mecanismo de solución de litigios: una manera más rápida y rentable de solucionar los conflictos que permite tener en cuenta más aspectos de los intereses de las partes. Ello aumenta la posibilidades de alcanzar un acuerdo que respetarán voluntariamente y preserva la relación amistosa y sostenible entre ellos….”

En esta línea el día 21 de enero, el Consejo Europeo aprobó la Recomendación R (98) sobre Mediación Familiar. En este impulso, y de forma muy resumida y simplificada hacemos un salto hasta llegar a la Ley 5/2012 de Mediación en asuntos civiles y mercantiles como Ley que incorpora al Derecho Español la Directiva 2008/52/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 21 de mayo de 2008. Que define la mediación como “fórmula de autocomposición, es un instrumento eficaz para la resolución de controversias cuando el conflicto jurídico afecta a derechos subjetivo de carácter disponible”.

Este día de celebración, lleva mucho trabajo desde múltiples sectores de la ciudanía que creen en la Mediación y que trabajan para difundir entre las personas y empresas un sistema más que los estados ponen para que los ciudadanos puedan dar una salida a sus controversias, disputas, diferencias, etc.

Especial importancia cobra este sistema, desde mi humilde punto de vista, en el ámbito familiar, desarrollando las Comunidades autónomas legislaciones específicas en esta materia. Este sistema permite dar una salida a las diferentes situaciones de conflicto y crisis por las que atraviesa una familia, cuando se tiene que reorganizar por una ruptura de pareja, por el cuidado de un familiar, por conflictos con la familia extensa, por el reparto de una herencia, etc.

La Recomendación que hace que esta semana estemos de celebración “insta a los estados miembros, conforme a las experiencias llevadas a cabo por diversos países, a instruirla y promeverla, señalando entre otros beneficios de la mediación familiar, la posibilidad de reducir los conflictos entre las partes en desacuerdo, posibilitar convenios amistosos, mejorar la comunicación entre los miembros de la familia y asegurar el mantenimiento de relaciones personales entre padres e hijos”. Como así lo recoge la Ley 1/2007 de febrero, de Mediación Familiar de la Comunidad de Madrid.

En definitiva, estamos de celebración porque como ciudadanos tenemos a nuestro alcance una alternativa más para resolver o gestionar nuestros conflictos, regulada por normativas europeas, nacionales y autonómicas.

Los mediadores somos profesionales que trabajamos bajo este marco y con amplia formación y experiencia.